Los cristianos se encontraron en Oriente con numerosos mitos y
creencias fantásticas con orientación sincretista. La más poderosa
era el gnosticismo (de “gnosis”, conocimiento ).
En los siglos II y
III surgieron diversas teorías gnósticas, amalgamas de ideas persas,
babilónicas, egipcias y bíblicas con elementos de la filosofía
platónica.
Características :
1) antropocentrismo (hombres “chispas”
de la divinidad arrojadas al mundo material, y por la gnosis
podrán volver a su estado inicial);
2) dualismo espíritu-materia,
bien-mal, luz-tinieblas (la materia procede de un demiurgo);
3) los
astros influyen sobre el mundo y condicionan la vida de los hombres;
4) revelación (descenso de un ser superior a la materia para que
el hombre cobre autoconciencia de sí mismo);
5) salvación
(autoliberación de la prisión corporal por la gnosis; sin sentido
moral);
6) visión pesimista del mundo;
7) alma caída del cielo y
aprisionada por un cuerpo material.
Nicea , en un apéndice al símbolo, condena expresiones concretas arrianas: “Los que dicen: ‘Hubo un tiempo en que no fue’ y ‘Antes de ser engendrado, no era’ y que fue hecho de la nada, dicen que el Hijo de Dios es de otra (...) sustancia o creado, o cambiable o mudable, los anatematiza la Iglesia católica”. No todos los obispos fueron fieles a Nicea y buscaron fórmulas de compromiso entre Nicea y Arrio: los “ semiarrianos ” que afirmaban que el Verbo era “ semejante ”, de “sustancia semejante” y no “homousios” al Padre. Dios es espíritu y la generación divina es de naturaleza espiritual. No se puede aplicar a Dios la generación material como lo hace Arrio .