LA PENITENCIA
LA PRIMERA Y LA SEGUNDA CONVERSIÓN
Lumen
Gentium 8: la llamada de Cristo a la conversión sigue
resonando en la vida de los cristianos. Esta segunda llamada a
la conversión es una llamada ininterrumpida en toda la
Iglesia, que recibe en su propio seno a los pecadores, y que
siendo santa al mismo tiempo que necesitada de purificación
constante, busca sin cesar la penitencia y la renovación
Es Cristo que Pasa 64 San Josemaría: La vida humana es, en cierto modo, un constante volver hacia la casa de nuestro Padre. Volver mediante la contrición, esa conversión del corazón que supone el deseo de cambiar, la decisión firme de mejorar nuestra vida. Volver a la casa del Padre, por medio del sacramento del perdón, en el que, al confesar nuestros pecados, nos revestimos de Cristo y nos hacemos hermanos suyos, miembros de la familia de Dios.
CCE 1430: La llamada de Jesús a la conversión y a la penitencia invita fundamentalmente a una conversión del corazón, a una penitencia interiornos ha redimido mediante el sacrificio de la cruz.
CCE 1431 … una
reorientación
radical de toda la
vida, ruptura con el pecado,
aversión al mal, repugnancia a las malas
acciones que hemos cometido.Deseo y resolución de cambiar de
vida esperanza de la misericordia divina y confianza en la
ayuda de la gracia
El
pecado es ante todo una ofensa a Dios y la ruptura de la
comunión con Él pero al mismo tiempo atenta contra la comunión
con la Iglesia
CCE
1440: … Por eso la conversión implica a la vez el perdón de
Dios y la reconciliación con la Iglesia, que es lo que expresa
y realiza litúrgicamente el sacramento de la Penitencia y de
la Reconciliación
Naturaleza e institución del sacramento
Concilio de Trento: Sacramento instituido por Cristo, a modo de juicio, para perdonar, por medio de la absolución sacramental, los pecados cometidos después del bautismo, al hombre debidamente arrepentido y que los ha confesado
Promesa
de Jesús de dar
el “poder de las llaves”
de “atar o desatar”
Mt 16, 19; Mt 18, 18; Jn 20, 23
Jn 20, 21-23: La paz sea con vosotros. Como el Padre me envió,
así os envío yo. Dicho esto sopló sobre ellos y les dijo:
recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los
pecados, les son perdonados; a quienes se los retengáis, les
son retenidos
Instituido a modo de juicio
El ministro ha de conocer la causa que juzga:
Los pecados, las disposiciones
Estructura
fundamental del
sacramento de la penitencia
Dos elementos esenciales
-
Actos del penitente: Contrición,
confesión de los pecados,
satisfacción.
- Acción de Dios por ministerio
de la Iglesia: obispo o sacerdote
Sin
arrepentimiento
no hay sacramento
Pecados ciertos
-Todos
los pecados mortales después del
bautismo y no confesados y absueltos
-Se
pueden confesar pecados veniales y
pecados mortales ya absueltos
Absolución oral y en presencia del
penitente
Absolución
condicionada en
caso de duda de si está vivo o
con suficiente uso de razón
Necesidad
del sacramento de la penitencia
Tan
necesario para los que han
cometido un pecado mortal después del
bautismo, como el bautismo para los no
bautizados
Especialmente en peligro inminente de muerte
Si se quiere recibir un sacramento, que requiere estado de gracia
Por precepto eclesiástico: confesar
fielmente
los pecados graves, al menos una vez al año
Los niños antes de la primera comunión
Efectos del sacramento de la penitencia
Puede perdonar todos los pecados, mortales y veniales
CCE 1468: produce una verdadera
resurrección
espiritual, una restitución de la dignidad y de
los bienes de la vida de los hijos de Dios, el más
precioso de los cuales es la amistad de Dios
Los veniales pueden también perdonarse
fuera de la confesión con actos de
arrepentimiento y propósitos de enmienda
Pero sin arrepentimiento,
ni con el sacramento
Gracia santificante: Por la penitencia
se infunde
la gracia santificante
Los pecados mortales se
perdonan , o todos, o ninguno
Perdona la pena eterna
Pero no toda la temporal
Reviven los méritos de las obras
buenas hechas en estado de gracia
Reconcilia con la Iglesia y tiene efecto
vivificante sobre toda la Iglesia
Gracia sacramental: Ayuda a
vencer las tentaciones sobre
pecados análogos a los confesados
Sacramento de la alegría,
lo llamaba san Josemaría
LOS ACTOS DEL PENITENTE
El arrepentimiento
CCE 1451: un dolor del ánimo y la
detestación
del pecado cometido, junto con el propósito de
no pecar más
Contrición perfecta:
nace de la caridad. La
pena de haber
disgustado a Dios
Perdona los pecados veniales
También los mortales si unida
al deseo eficaz de confesarse
Contrición imperfecta o
atrición nace de la
consideración de la fealdad
del pecado o del miedo al
castigo
Si está unida a la confesión,
es suficiente para
perdonar los pecados
mortales
El arrepentimiento. Ha de ser interno
Basado en motivos
sobrenaturales, no
simplemente humanos
Ha de abarcar todos los pecados
mortales aun no perdonados
Y veniales si la confesión
incluye solo veniales
Para la validez se requiere el
propósito, al
menos implícito de no volver a pecar más
El propósito de
enmienda ha de ser
firme en el momento
de la confesión
Ha de ser eficaz: dispuesto a poner
medios sobrenaturales y naturales
para no volver a pecar
Ha de ser universal: querer
evitar todo pecado mortal
La confesión
La acusación de pecados cometidos
después
del bautismo, hecha al confesor para que los
perdone.
Necesaria tanto por derecho divino
como por precepto eclesiástico
Características de la confesión
-Concisa,
-Clara
-Completa
-Concreta
Sencilla, sin explicaciones inútiles,
humilde, con intención recta.
Para acusarse
no simplemente
para informar
Veraz, sin mentira en lo que se refiere
a número,
especie y circunstancias que mudan la especie
Discreción y delicadeza de
lenguaje
No revelar pecados de otros
Integridad de la confesión
Todos los pecados mortales cometidos
después del bautismo y no confesados
Los mortales según su
especie y su número
Hay que descender a la especie
íntima, la clase más concreta a
que corresponde el pecado
También la circunstancias que
mudan la especie o que hacen
mortal un pecado venial
Efectos del acto por la posibilidad
de requerir reparación
-
Casos de dudas: Manifestarlo como duda
El examen de conciencia
Para facilitar la integridad de
la confesión hay que hacerlo
con suficiente diligencia
Pero no con un miedo
obsesivo a dejarse
algún pecado
-