EL ORDEN
SAGRADO
El sacerdocio cristiano
Sto Tomás: Cristo es la fuente de todo sacerdocio, pues el sacerdote de la antigua ley es figura suya y el sacerdote de la nueva ley actúa en representación suya
1 Tim 2,5: el único mediador entre Dios y los hombres
CCE 1544:El único sacerdote de la
Nueva Ley, que nos ha redimido mediante el sacrificio de la
cruz
El doble sacerdocio de los cristianos
CCE
1546: Cristo, sumo sacerdote y único mediador, ha hecho de la
Iglesia un Reino de sacerdotes para su Dios y Padre. Toda la
comunidad de los creyentes es, como tal, sacerdotal
Capacitación
radical recibida por el bautismo y perfeccionada por la
confirmación
Dos modos de participar del sacerdocio:
-El común de todos los fieles
-El específico de los ministros ordenados
Una diferencia esencial, no solo de grado
Ordenados
el uno al otro
El sacerdocio ministerial
CCE 1548: En el servicio eclesial del ministro ordenado, es
Cristo mismo quien se hace presente en su Iglesia como cabeza
de su cuerpo.
-Pastor de su rebaño
-Sumo sacerdote del sacrificio redentor
-Maestro de la Verdad
Es
lo que la Iglesia expresa al decir que el sacerdote, en virtud
del sacramento del orden, actúa “in persona Christi Capitis”
No queda libre de flaquezas, ni todo
en él está inspirado por el Espíritu Santo
Pero la garantía es total en el caso de los sacramentos.Entonces ni tan siquiera una indignidad suya puede impedir la eficacia del sacramento
Actúa en nombre de toda la Iglesia
cuando presenta a Dios la oración de la Iglesia y sobre todo
cuando ofrece el sacrificio eucarístico
Naturaleza e institución del sacramento del orden
Es el sacramento del ministerio apostólico, gracias al cual la misión confiada por Cristo a los apóstoles es ejercida en la Iglesia hasta el fin de los tiempos.
Tres
grados: episcopado, presbiterado, diaconado
CCE 1538: confiere el don del Espíritu Santo que permite ejercer un “poder sagrado” que sólo puede venir de Cristo a través de su Iglesia
Este poder sagrado se refiere fundamentalmente a la eucaristía, el perdón de los pecados y a la predicación de la fe
Mt
28, 19-20: Id y enseñad a todas las gentes, bautizándolas en
el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,
enseñándoles a
observar todo cuanto yo os he mandado
Cristo mandó transmitir estos poderes,
tal como lo hicieron los apóstoles: impusieron las manos
sobre los que eligieron
Los
tres grados del sacramento del orden
El
obispado y el presbiterado son dos grados de participación del
sacerdocio de Cristo
El diaconado no constituye un grado de sacerdocio, sino de servicio, destinado a ayudar y servir al sacerdocio
Los obispos y la plenitud del sacerdocio
LG 20: A través de una sucesión que se
remonta hasta el principio, son los transmisores de la
semilla apostólica
LG 21: Los apóstoles … comunicaron a sus colaboradores,
mediante la imposición de las manos, el don espiritual que
se ha transmitido hasta nosotros en la consagración de los
obispos
Confieren el sacramento del orden, y
ordinariamente la confirmación
Bendicen los óleos y algunos objetos destinados al culto
Gobiernan su diócesis con potestad
ordinaria y confieren a los presbíteros cualquier potestad
Como Vicario de Cristo, tiene el oficio
pastoral de la Iglesia particular
Y con todos los hermanos en el episcopado, la “solicitud por todas las Iglesias
Por comunión jerárquica con la Cabeza,
todos los obispos forman
parte del Colegio Episcopal
Los presbíteros
Sólo pueden ejercer su ministerio en dependencia del obispo y en comunión con él
Por el sacramento quedan consagrados como verdaderos sacerdotes de la Nueva Alianza
La potestad de los presbíteros alcanza a la consagración del cuerpo y la sangre del Señor, perdonar los pecados, apacentar a sus súbditos con obras y doctrina, y administrar los sacramentos que no requieren el orden episcopal
Los diáconos, ordenados «en orden al ministerio
Se les imponen las manos para realizar un servicio y no para ejercer un sacerdocio.
La potestad de los diáconos
consiste en asistir al obispo y al presbítero en las funciones
litúrgicas , administrar la eucaristia ,administrar el
bautismo solemne, asistir al matrimonio, proclamar el
evangelio, predicar y
presidir las exequias
La celebración del sacramento
Llamada también “consagración
CCE 1538: La “imposición de las manos”
del obispo, con la oración consecratoria, constituye el signo
visible de esta consagración
La oración consecratoria pide a Dios CCE 1573 “la efusión del Espíritu Santo y de sus dones apropiados al ministerio para el cual el candidato es ordenado”
Distintas para obispos presbíteros o diáconos
Siempre dentro de la misa, con
solemnidad y , a poder ser, en domingo o fiesta de precepto
El obispo recibe el libro de los evangelios, el anillo, el báculo
El presbítero recibe la patena y el cáliz
El diácono recibe el libro de los evangelios
Obispo y presbítero reciben una unción
con el santo crisma
Ministro del orden sagrado
CCE 1576: Corresponde a los obispos, en
cuanto sucesores de los apóstoles, transmitir el “don
espiritual”, “la semilla apostólica”
Sólo el obispo puede ordenar válidamente
(concilios de Florencia y de Trento)
El ministro debe asegurarse de que el
candidato reúne las debidas
condiciones de idoneidad, y de que no hay ningún impedimento
El obispo que ordena a un laico como diácono ha de incardinarlo en su diócesis o recibir dimisorias del que lo va a incardinar
Si es a un diácono como presbítero, ha de tener jurisdicción sobre él o ser requerido por quien la tiene
A un sacerdote como obispo, hace falta
mandato pontificio y debe asociar al menos otros dos obispos
Sujeto del orden
Nadie tiene un derecho a recibir el sacramento del orden
Nadie se arroga por sí mismo este oficio
Al sacramento se es llamado por Dios
Quien cree ser llamado por Dios al
ministerio sagrado debe someter humildemente su deseo a la
autoridad de la Iglesia
El sacramento sólo puede ser recibido como un don inmerecido
Señales de esta vocación divina: una fe
íntegra, la virtud probada y
constancia de ánimo
Aptitud para ejercer las funciones: (edad suficiente, etc); ciencia debida; estar animado por una intención recta, que es la gloria de Dios y la salvación de las almas
Para la validez hace falta la intención
de recibirlo
Para la licitud, estar confirmado y en
gracia de Dios
Actualmente el candidato ha de entregar al obispo la solicitud para ser ordenado , escrita de su puño y letra y en la que haga constar la libertad con que pide la ordenación de diácono o presbítero, y que se dedicará para siempre al ministerio eclesiástico
El candidato ha de ser varón
CCE 1577 : sólo el varón bautizado recibe válidamente la sagrada ordenación
Jesucristo quiso que quienes habían de ejercer visiblemente el oficio sacerdotal fueran varones
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Sólo eligió a los apóstoles entre sus
discípulos varones
Ni los apóstoles ni sus sucesores admitieron nunca a mujeres en el orden sagrado
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