Pablo VI, Credo del Pueblo de Dios :
“ Creemos en el Espíritu Santo, persona increada, que procede del Padre y del Hijo como Amor sempiterno de ellos”.
Juan Pablo II ( discurso de 20-11-1985 )
distingue dos tipos de amor:
uno, “ amor esencial ”,
es un atributo de la esencia divina que corresponde por igual al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo;
el otro, “ amor personal ”,
es propio del Espíritu Santo y lo distingue realmente de las otras dos personas divinas.
En la relación de Dios con los hombres , es también la mayor donación , el mayor bien que podemos recibir los hombres, porque es recibir el amor y la vida de Dios.
El Espíritu Santo como Don
La divinización del hombre, su elevación sobrenatural como hijo de Dios en el sacramento del bautismo, es obra del Espíritu Santo: El nos introduce en el misterio de Cristo y nos llama a la santidad del Padre .